DIFERENTES TIPOS DE AVALANCHAS
La estabilidad del manto de
nieve varía según su evolución. En efecto, desde que la nieve
se deposita en el suelo, y a veces antes, comienza a transformarse
según
una serie de fenómenos físicos que están relacionados con las condiciones
meteorológicas.
Estas modificaciones de tamaño y forma que implican propiedades
físicas
y mecánicas diferentes, son causadas por la acción del viento,
por el aumento de la temperatura de la nieve (elevación de la
temperatura, lluvia, etc). El resultado es un manto
estratificado
formado por diferentes capas de nieve. Según las características
de estas capas sucesivas y su evolución, el manto de nieve se vuelve
estable o inestable, lo que puede, en este último caso, provocar
una avalancha o facilitar su inicio.
Una avalancha es una masa de
nieve que desciende una pendiente a diferentes niveles de velocidad.
Esquemáticamente podemos distinguir tres tipos de avalanchas, cada
una tendrá diferentes características, según el tipo de nieve que
causa el movimiento inicial : La avalancha de nieve fresca, la
avalancha
de placa y la avalancha de nieve húmeda. Pero la realiadad es más
compleja y, durante su trayectoria, una avalancha puede cambiar
de características.
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Avalancha de nieve fresca
Parte generalmente de un punto y arrastra cada vez más nieve (efecto
"bola de nieve"). Esta avalancha se inicia cuando el peso de la
nieve sucumbe a la fuerza de gravedad. Esto sucede sobre todo después
de fuertes nevadas (a partir de 25cm de espesor), particularmente
cuando se acumula sobre una base (manto) lisa (debido a la lluvia,
a la escarcha, a la fusión de la nieve). Esta nieve, muy ligera,
se mezcla con el aire formando un aerosol que desciende la pendiente
a una velocidad
de 100 a 300 km/h. Su volúmen es, en la mayoría de los casos, inferior
a 200kg/m3. Este aerosol empuja el aire que está adelante
creando una onda de choque que arrasa con todo a su paso. La nieve
llega
después y, cuando encuentra un obstáculo, se convierte
en un veradero bloque de cemento. Estas avalanchas son las mas
desvastadoras,
pueden provocar
enormes daños en las habitaciones, las rutas, los bosques…
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Avalancha de Placa
Este tipo de avalancha es la más frecuente. Una placa
es una superficie de nieve compacta que se desprende del resto del
manto de nieve y que se desliza sobre el suelo o sobre la nieve
existente. Estas placas pueden ser inmensas y dejan un límite de fractura
bien visible. La ruptura inicial se efectúa en una nieve de
buena cohesión, su volúmen es de 200 a 400 kg/m3. Los riesgos son
particularmente importantes cuando la nieve compacta se deposita
sobre una nieve blanda o menos densa. Los factores que causan
este tipo de avalancha son el sol, el viento o el sobrepeso
provocado por las personas. Una variedad de placas, llamadas "placas de
viento",
se forman por o después de una nevada. Rotos por la acción
del viento, los cristales se reducen en finísimas partículas que cuando
se depositan en el suelo, toman inmediatamente una buena cohesión.
Lo que explica
también la formación de cornisas cerca de las crestas.
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Avalancha de nieve húmeda
Este tipo de avalancha se produce cuando suben las temperaturas
y en la primavera en las pendientes bien expuestas al sol
(cuando la nieve funde). La nieve se vuelve muy pesada debido
al gran
contenido de agua : su volumen medio es de 350 a 500 kg/m3. Las avalanchas
de fusión o de nieve húmeda son generalmente dispersas, numerosas
pero de poca importancia. Se deslizan lentamente (20 a 60km/h),
los factores
que la activan son el aire o el viento caliente, el sol y el sobrepeso.
Estas avalanchas tienen un gran poder de erosión y, sobre todo las
más importantes, una gran fuerza desvastadora. Los restos,
a veces de varios metros de espesor, están constituídos por
bloques
informes
de nieve muy densa. No es raro encontrar restos abajo de un "couloir",
cuando la primavera ya está bien avanzada.
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